jueves, 3 de marzo de 2011

ROMA

Roma, la Ciudad Eterna, una ciudad por donde los siglos no han pasado, y por donde no resulta difícil imaginarse en otras épocas pasadas. La que fuese otrora capital del mundo, es hoy una ciudad que no ha perdido ni un ápice de su encanto clásico, una Roma donde tras cada esquina nos espera algo distinto y sorprendente, un arco de triunfo, una columna conmemorativa o los restos de un antiguo templo, y todo ello en el marco de una gran ciudad, moderna y única en sí misma: Roma.



Sin duda la forma más cómoda de viajar a Roma es en avión, llegando al aeropuerto de Roma, el aeropuerto Leonardo Da Vinci, más conocido como Fiumicino, situado a 32 kilómetros de Roma, y conectado con la ciudad a través de trenes que conectan el aeropuerto con la Estación Terminal de Roma (Roma Termini) en tan solo 35 minutos. 
  Como es lógico, a Roma viajan un gran número de compañías aereas, por lo que no resulta complicado encontrar una buena tarifa para viajar a Roma.
  Otra forma de viajar a Roma si lo hacemos desde otra ciudad italiana, como Florencia, Nápoles, Venecia, Milán, Pisa o cualquier otra, es en tren. Italia tiene una extraordinaria red de ferrocarriles y la frecuencia de trenes entre grandes ciudades es elevada, teniendo su llegada en la estación Roma Términi, en el mismo centro de Roma.  

¿Qué ver en Roma? 
¿ Qué ver en Roma ?  Resulta complicado decir en pocas lineas lo que hay que ver en Roma, ya que en Roma hay tantas cosas que ver y visitar que se podrían escribir varios libros sal respecto.

Si empezamos una lista con las cosas que ver en Roma es posible que no acabásemos nunca, pero si tenemos que establecer unas prioridades porque nuestra estancia será demasiado corta como para visitar toda la ciudad, sin duda existen una serie de monumentos o museos que podríamos calificar como imprescindibles, y sin cuya visita nuestra visita de Roma será sin duda incompleta. 
  • El Coliseo: El Coliseo es seguramente la imagen más típica de Roma, lo cual en una ciudad donde los monumentos y vestigios arqueológicos se cuentan por miles es mucho decir, y da muestras de la espectacularidad y grandeza de este imponente anfiteatro romano

  • La Fontana de Trevi: tiene sus orígenes hacia el año 19 AC, cuando se descubrió un manantial de agua pura muy cercano a Roma, lo que se atribuyó a la intervención de la virgen. Este manantial dió origen a la construcción de un acueducto en cuyo final, como era costumbre en la época, se construyó una fuente, la primitiva Fontana de Trevi. 
Leyenda: Existe una leyenda urbana que dice que todo aquel que lanza una moneda a la Fontana de Trevi (el ritual exige que se haga de espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo) acabará volviendo a Roma, y lo cierto es que no hay un solo turista que no cumpla con el ritual, hasta el punto que las monedas son recogidas todos los días y destinadas a la beneficencia (antes las recogían otros también a diario pero para su propio beneficio). Lo que no es tan conocido por los que visitan Roma es que si se lanzan dos monedas en vez de una se encontrará el amor en Roma, y si se lanzan tres monedas el que lo haga se casará en Roma. 
  • El foro Romano: Resulta fácil y a la vez difícil imaginarse como era en su máximo explendor la zona conocida como el Foro Romano ; fácil porque los restos arqueológicos, unos mejor conservados que otros, no dejan lugar a dudas de lo que había y como estaba dispuesto, y resulta a la vez difícil porque es complicado imaginarse tanto edificio impresionante junto, sin apenas espacio entre ellos ni sitio para disfrutarlos por separado, aunque desde luego el conjunto debía ser realmente espectacular.
  • El Vaticano: Para los más despistados hay que aclarar antes de nada que el Vaticano es un estado independiente a pesar de lo que se pueda pensar al visitarlo, y es que el Vaticano se encuentra en pleno corazón de Roma, al este del centro, y sin duda es una referencia con mayúsculas entre los atractivos turísticos que podemos descubrir en la ciudad eterna.  

En lo concerniente al turismo, que es lo que nos interesa, el Vaticano presenta tres atractivos importantísimos que serán parte imborrable de nuestro viaje a Roma : La Plaza de San Pedro y su Basílica, y el Museo Vaticano (o más bien los Museos Vaticanos, al tratarse de varios museos en un mismo recinto). Estos tres elementos merecen un capítulo aparte, y concretamente al hablar del Museo Vaticano no se puede evitar hacer un aparte sobre una de las Maravillas del Mundo, la Capilla Sixtina, obra de Miguel Angel. 

  • La Plaza de San Pedro: La Plaza de San pedro de Roma es probablemente la plaza más conocida no solo de Roma y de Italia, sino del mundo entero, y es que sus dimensiones monumentales, la belleza de sus formas y elementos, y la grandiosidad del obelisco central, sus fuentes y por supuesto, de la Basílica de San Pedro, hacen que su fama mundial esté plenamente justificada. La Plaza de San Pedro tiene una forma elíptica bordeada y esbozada por columnas, en cuyo centro se erige un descomunal e imponente obelisco, y a cuyos lados se encuentran unas fuentes en el centro de cada semicírculo. Los extremos de la Plaza de San Pedro serían por un lado la entrada, Plaza de Pío XII, y por el otro lado el destino, la Basílica de San Pedro de Roma, a la que la Plaza de San Pedro sirve de antesala y a la que a veces sustituye, ya que es utilizada para los actos multitudinarios en los que la Basílica de San Pedro se quedaría pequeña.
  • La Basílica de San Pedro: La Basílica de San Pedro de Roma es sin duda la más importante y célebre de las iglesias de todo el mundo, y es que aparte de sus dimensiones, su arquitectura y la grandiosidad del conjunto que forma con la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro es sobretodo la iglesia del Papa, aquella en la que se celebran las misas y actos religiosos más importantes para el catolicismo. En contra de lo que muchos piensan esta basílica no es la catedral de Roma, ya que esta es la de San Juan de Letrán, muchísimo menos conocida. Para visitar la Basílica de San Pedro, debemos desplazarnos hasta la Plaza de San Pedro (metro Ottaviano), y allí la inmensa cola que sin duda nos encontraremos nos dirá el camino a seguir, una cola formada no porque haya que pagar una entrada (la visita a la Basílica es gratuíta), sino porque hay controles con detectores de metales por seguridad.
    Una vez pasado el control, podemos visitar la Basílica en sí, subir a la cúpula (previo paso por taquilla y por medio de un ascensor que precede a 320 escalones) para ver una maravillosa vista de Roma, y/o visitar las tumbas de los Papas, ya que la mayoría de ellos están enterrados aquí.
  • La Capilla Sixtina: La Capilla Sixtina es uno de los más importantes atractivos que esconde Roma, y es que sus frescos y sobretodo su impresionante bóveda no tienen igual en el mundo. 
      La Capilla Sixtina se construyó entre los años 1471 y 1484 bajo encargo del Papa Sixto IV (de ahí el nombre de Capilla Sixtina, aunque en sus orígenes se llamó "Capilla Palatina"), y su interior fue decorado con frescos de los mejores pintores de la época, si bien lo que más destaca es el impresionante trabajo que realizó Miguel Angel, especialmente en la bóveda y en "El Juicio Final".
      Se podría decir que en las pinturas de la Capilla Sixtina hay tres partes principales, los frescos laterales, (que representan a un lado escenas del Antiguo Testamento y al otro del Nuevo Testamento), la bóveda y "El juicio Final".
    Capilla Sixtina
     Los frescos laterales representan escenas de la biblia, y estaban secundados en su origen por tapices traídos de Flandes, aunque tras el saqueo de Roma estos tapices fueron en su mayoría destruidos, a excepción de siete de ellos que se conservan en Londres.
      La bóveda en principio tenía una decoración sencilla obra de Pier Matteo d´Amelia, quien dibujó un cielo estrellado. Años después, el Papa julio II encargó a Miguel Angel pintar a los 12 apóstoles, aunque este insistió en que se realizase un proyecto más ambicioso, consiguiendo finalmente salirse con la suya y realizar la maravilla que hoy en día sigue despertando admiración en todo el mundo. 
      El Juicio Final o el Juicio Universal está considerada la obra más perfecta de Miguel Angel, y su realización le llevó seis años. Pese a su perfección la obra sufrió una pequeña modificación, y es que la representación de figuras desnudas causó un cierto revuelo en la época, por lo que se encargó a Il Braghettone que colocase unos discretos taparrabos en las figuras que no estuviesen vestidas, taparrabos que en buena parte fueron eliminados al remodelarse la Capilla Sixtina entre los años 1980 y 1994. 

  • La Plaza de España: Situada en un barrio repleto de tiendas de alta costura y alta joyería, la Plaza de España representa la Roma moderna, siendo el contrapunto perfecto a otras partes de la ciudad. Poca gente lo sabe, pero la Plaza de España ocupa lo que antes era la Plaza de Francia, si bien esta cambió de nombre allá por el siglo XVII cuando se abrió la Embajada Española en Roma.
    La Plaza de España es hoy en día un espacio siempre concurrido, punto de encuentro de turistas (podríamos decir que es el equivalente a Piccadilly Circus en Londres o a la Puerta del Sol en Madrid) y de romanos, y es un lugar perfecto para ir de compras (si se tienen los medios, claro) y para encontrar artículos de lujo. Si algo destaca por encima de todo en la Plaza de España es sin duda la gran escalinata hecha con capital francés que lleva hasta la iglesia de Trinità dei Monti, escalera con varios descansillos-jardines especialmente bellos en primavera y verano, época en la que se decoran con flores de diferentes colores.
  •   La plaza Navona: La , Plaza Navona, Piazza Navona para los italianos, está considerada una de las plazas más bellas no solo de Roma, sino también del mundo entero, y, además de bella, la plaza es bastante original; original empezando por su aspecto y planta, ya que los edificios que rodean la Plaza Navona ocupan el espacio que ocupaban las gradas del Circus Agonalis o Circo de Domiciano, en lo que era un estadio con capacidad para 30000 personas donde se realizaban juegos "a la griega", es decir, juegos amistosos y no violentos, a diferencia de los juegos sangrientos (gladiadores, fieras..) que tenían lugar en el Coliseo por ejemplo. El aspecto actual de la Plaza Navona data del siglo XVII, cuando el Papa Inocencio X decide construir un nuevo palacio (Palacio Doria-Pamphili, actual Embajada de Brasil), una iglesia (Sant'Agnese in Agone) y varias fuentes (obras de Bernini). En el centro de la Plaza Narvona, como elemento dominador se encuentra la Fuente de los 4 ríos, obra de Bernini.
  • Santa María la Mayor: La iglesia de Santa María la Mayor se encuentra muy cerquita de la estación Roma Términi, a pocos metros de la Plaza de la República, y rápidamente llama la atención por sus descomunales proporciones. Santa María la Mayor es conocida por tratarse de la iglesia romana que más fiel es a sus orígenes, ya que apenas tiene elementos más modernos, entre los que destaca su campanario, el más grande de Roma, si bien no es su exterior ni su arquitectura el mayor tesoro que nos tiene reservado. También tiene un valor histórico añadido, ya que se trata de la primera iglesia romana dedicada a la Virgen. Una vez en el interior llama rápidamente su baldaquino, muy similar al de la Basílica de San Pedro, y los carteles que nos anuncian la presencia de una reliquia de gran valor, si gran secreto. 
 Leyenda: Par encontrar el "secreto" o el "tesoro" al que hacemos referencia, debemos ir hacia una capilla situada en la parte derecha del templo nada más entrar, y allí rápidamente nos percataremos de la presencia de una espectacular urna con forma de cuna elaborada en plata, que pese a su belleza no es el verdadero tesoro, un secreto mucho menos espectacular y llamativo a la vista, pero de un enorme valor histórico y religioso, ya que esta urna situada en Santa María la Mayor alberga los restos del pesebre donde supuestamente fue acostado Jesucristo nada más nacer en "el Portal de Belén". 
 
  •  Panteón: Este impresionante edificio circular, es el mejor conservado de la antigua Roma. El general Marco Agripa construyó una versión anterior de este templo dedicado a todos los dioses, pero el templo actual lo mandó construir Adriano en el s.I d.C. Está iluminado sólo por la abertura circular del techo. Su diámetro es igual a su altura, 43,5m. Sus paredes tienen un grosor de 6m. El tejado tenía un revestimiento de bronce que en el s.VII fue arrancado por Constantino II para decorar Constantinopla y 1000 años después Bernini se llevó lo que quedaba para utilizarlo en San Pedro.
  •   Area Sacra de Largo Argentina: En pleno núcleo de transportes, se descubrieron los restos de estos cuatro templos de la época de la República durante los años veinte. Estos templos se conoces como A, B, C y D, por orden desde el más próximo a los autobuses. El templo C es el más antiguo, del s.IV a.C. El templo A, del s.III a.C, era una iglesia de la Edad Media y fue donde asesinaron a Julio César en el 44 a.C. Pocas veces está abierto al público. Via di Torre Argentina.Bus, Tranvía: a Largo di Torre Argentina .
  • Columna Antoniana: Columna en espiral, de 30m de altura. Se erigió en el año 180 para conmemorar las victorias de Marco Aurelio contra los germanos y los sármatas.La estatua de San Pablo que corona la columna desde 1588, sustituyó a una del emperador por orden del Papa Sixto V. Piazza Colonna Bus: a Via del Corso.
  •  Teatro Marcello:  Este edificio en un principio fue un teatro de tres pisos que empezó Julio César y termino Augusto en el s. I a.C. y lleva el nombre de uno de sus sobrinos. Se tomó como modelo para el Coliseo. En el s.XVI Baldassarre Peruzzi construyó un palacio sobre las ruinas del teatro. A día de hoy son apartamentos de lujo. En la parte norte se conservan  tres columnas corintias que pertenecieron al templo de Apolo en el s.I a.C. En verano hay conciertos de música clásica fuera del teatro. Via del Teatro di Marcello Bus.
  • Foro de Trajano: Es el último de los foros, llegó a medir 300x185m, comprendiendo una enorme basílica, bibliotecas, la columna, y el mercado.Via del Fori Imperiali. Entrada: 5€ Abr-Sep: 9.00-19.00, ma-do; Mar y Oct: 9.00-18.00; Nov-Feb: 9.00-17.00. Bus: a Via dei Fori Imperiali
  • Templo de Adriano: Todo lo que queda del templo de Adriano, son once columnas corintias en una plazoleta en la bolsa de Roma.
 
  • Columna de Trajano: Esta columna celebran las victorias sobre los dacios. También es la tumba de Trajano, allí enterraron sus cenizas. Se coronó la columna con una estatua de Trajano, pero el Papa Sixto V, la cambió por una de San Pedro. Via del Foro Imperiali Bus: a Via del Foro Imperial 
  • Victor Manuel II: Se construyó a finales del s. XIX en honor al primer monarca después de la reunificación italiana Víctor Manuel II. Es una gigantesco monumento de mármol blanco, y en el centro se erige una estatua ecuestre grandiosa.
  •  Palacio de Querinale: Este gran palacio es la residencia oficial del presidente de la República.
    Se construyó en la década de 1570 a fin de ser la residencia papal de verano durante tres siglos, hasta que bajo amenazas se cedió al nuevo soberano en 1870 y más tarde al presidente de la República en 1946.
  •  Palacio de Montecitorino: Fue erigido por Bernini en 1653, aunque lo único que se conserva de su obra es la torre del reloj, las columnas y los alféizares de las ventanas. Desde 1871 es el Congreso de los Diputados. El obelisco de la plaza los trajo el emperador Augusto en el s. X a.C, para que fuera la aguja de un reloj de sol gigante.
  •  Palacio Barberini: Alberga el Museo Nacional de Arte Antiguo. Es un magnífico palacio barroco del s. XVII. En 1624 lo mandó construir el Papa Urbano VIII, fue un proyecto de Carlo Moderno y se decoró posteriormente con diseños de Barberini y Borromini.
  •  Palacio Farnese: En este palacio del s. XVI se encuentra la embajada francesa. Los arquitectos fueron Antonio da Sangallo, Miguel Ángel y Giacomo della Porta y se construyó para el Papa Farnese, Pablo III en 1530. Dominada por el palacio se encuentra la Piazza Farnese, con sus dos fuentes gemelas de granito construidas en el s. XVII a partir de bañeras encontradas en las Termas de Caracalla. Via della Lungara 230. 
  •  Palacio de Venecia: Aquí, en la Sala del Mappamondo, Mussolini tenía su oficina. El palacio reúne la colección más importante de arte medieval, joyería bizantina, orfebrería, bronces, pinturas del Renacimiento y también se organizan exposiciones temporales.
  •  Castillo de San Ángel: También ha sido llamado el mausoleo de Adriano, ya que en sus orígenes fue destinado a ser el mausoleo de dicho emperador y su familia. Se terminó de construir en el año 139, posteriormente se fortificó con torres, foso y muralla. Con el tiempo paso a convertirse en casa nobiliaria, y residencia papal, con suntuosos apartamentos, lujosamente decorados con frescos.